Convenio Interministerial fomentará y protegerá las Denominaciones de Origen En Ecuador

En cumplimiento al Acuerdo Presidencial 923 y como parte del Programa “Comercio para Todos”, los ministros de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca, Pablo Campana; de Agricultura y Ganadería, Xavier Lazo; el secretario nacional de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Adrián Bonilla y el director general del Servicio Nacional de Derechos Intelectuales (SENADI), Santiago Cevallos firmaron un Acuerdo interinstitucional para la creación de un Sistema Nacional para el Fomento y Protección de las Denominaciones de Origen.

“En la actualidad, tenemos 97 productores y asociaciones de productores que ya cuentan con autorización para el uso de Denominaciones de Origen, entre ellos productos como ‘Cacao arriba’, ‘Sombrero de Montecristi’, ‘Maní de Transkutukú’, la pitahaya de Palora y el café Galápagos. El SENADI tiene a su cargo la Declaración de las Denominaciones de Origen y, para ello, realiza un análisis técnico que debe estar apalancado en políticas públicas y trabajo articulado con las demás carteras de Estado”, informó Santiago Cevallos.

Las Denominaciones de Origen constituyen un mecanismo fundamental para diferenciar y proteger los productos únicos que tiene el Ecuador, garantizando calidad y características vinculadas a su origen geográfico. Además, han sido utilizadas de manera exitosa en varios países: Colombia cuenta con 27 Denominaciones, Perú con 10 y la Unión Europea con cerca de 3000. Un producto protegido por una Denominación de origen tiene un valor promedio superior en 50 % a los productos comunes. Sólo en 2017, las ventas de estos productos representaron más de 25 000 millones de dólares en Francia, el doble de las exportaciones no petroleras totales del Ecuador en ese mismo año.

Por su parte, el ministro de Agricultura y Ganadería, Xavier Lazo, recalcó la importancia de hacer un cruce con la verdadera vocación del suelo ecuatoriano y el potencial que ofrece la variedad de microclimas propios de cada región. “Contar con una Denominación de Origen otorga el verdadero valor de lo que significa producir un producto único en el Ecuador y eso conlleva a otros retos, como alcanzar trazabilidad e incluso sistemas internacionales que nos permitan garantizar inocuidad y trabajamos para eso”, afirmó.

Por un lado, las Denominaciones de Origen fortalecen la asociatividad de sus productores y, por otro, preservan los patrones de producción y consumo de bienes tradicionales, protegiendo el patrimonio intangible de las comunidades.

A su vez, las Denominaciones de Origen aportan mecanismos de posicionamiento internacional para la oferta agrícola exportable y se consolidan como herramientas que añaden valor agregado a estos productos; permitiendo, así, incrementar su valor sin transformar el proceso productivo, sino preservando y revalorando los métodos tradicionales de producción.

“Ecuador es un país de oportunidades, un destino de inversiones y uno de sus activos más valiosos es su gente trabajadora y productiva. Gente que en momentos difíciles ha salido adelante. Debemos aprovechar más de este trabajo consensuado entre instituciones, que definitivamente establece un norte que ha sido marcado por el presidente Lenín Moreno, el norte del gobierno del diálogo, en el que buscamos oportunidades para todos”, destacó el ministro Pablo Campana, durante su intervención e hizo una invitación a los emprendedores y empresarios jóvenes del país a buscar proyectos en los que la innovación sea el mayor factor de valor agregado.

El trabajo articulado del Grupo Técnico Interinstitucional, integrado por las entidades relacionadas al proceso, garantiza la implementación de una política coherente, multidisciplinaria y efectiva; a través del acompañamiento y asesoría a los productores, que iniciará con la identificación de productos y asociaciones de productores que cumplen con las condiciones requeridas para acceder a los beneficios que otorga una Denominación de Origen.